SDDR y la gestión de los resíduos en eventos sostenibles

Sostenibilidad, economía verde, Sostenbilidad a Medida, ecodiseño, C2C

En torno al problema de la gestión de los residuos en eventos y otras actividades efímeras al aire libre, especialmente aquellos derivados de los envases, y buscando tanto su encaje legal como diferentes iniciativas que buscan optimizar su recogida, hemos llegado hasta numerosas referencias al cambio del sistema actual para la recogida y el tratamiento de los residuos de envases no rellenables, el llamado Punto Verde.

En este sentido, recientemente se ha conocido el informe elaborado por la iniciativa RETORNA en torno a la viabilidad económica del sistema SDDR  y los números son concluyentes, tanto desde el punto de vista económico como desde el punto de vista de la mejora en el porcentaje de recuperación de envases, el sistema es bastante mejor que el actualmente existente. Aunque parece que actualmente las trabas son primordialmente legales, dado que la actual legislación en materia de residuos, y más tras los últimos acuerdos del ejecutivo, no hacen posible la puesta en marcha de este tipo de sistemas.

Sin embargo, dado que es una alternativa que está sobre la mesa y que puede que más tarde o más temprano pueda ponerse en marcha, creemos interesante valorar los beneficios o desventajas que el SDDR puede presentar a la hora de aplicarse en actividades efímeras y otros eventos, especialmente si esta industria apuesta de una manera decidida por realizarlos de manera sostenible y por tanto ha de abordar inevitablemente la gestión de los residuos de una forma óptima.

La peculiaridad de los eventos en cuanto a los residuos de envases

Puede variar sustancialmente en función del tipo de evento, pero unas de las constantes de las actividades efímeras es la generación de una gran cantidad de envases, tanto rellenables como no rellenables, que son los que terminarán tratándose como residuos.

Especialmente en eventos al aire libre es frecuente la imagen del suelo cubierto de vasos y botellas de plástico, contenedores a rebosar y sobre todo la percepción de que no hay opción alguna para poder dar un tratamiento adecuado a los mismos, sino que se destruirán sin posibilidad de reciclado. Sin duda una imagen que merma la percepción de la sostenibilidad de esos eventos. Pero también en eventos que se celebran en recintos cerrados es poco habitual encontrar que las empresas que sirven las bebidas o las comidas realizan una separación adecuada de los envases, vasos o botellas frente al resto de residuos y los ponen en manos del gestor adecuado.

Y es que al tratarse de instalaciones efímeras, pensabas y organizadas para funcionar durante cortos periodo de tiempo, con frecuencia se sacrifican algunos aspectos como los vinculados a sostenibilidad en pos de otros como que las actividades se hagan de manera rápida y sin trabas.

ECOEMBES propone un servicio específico para determinados eventos de gran tamaño (competiciones deportivas, conciertos al aire libre, …) donde implanta un sistema propio de recogida de envases, si bien el precio del mismo hace que no sea una solución muy extendida.

¿Puede aplicarse el SDDR en los eventos mas sostenibles?

La posibilidad está ahí, otra cosa es las necesidades en forma de instalaciones y maquinaria para que el sistema funcione correctamente. De igual forma que en los SDDR es necesario que en determinados establecimientos existan un lugar donde se recojan los envases vacíos y se haga la devolución económica al usuario, y sea a través de una atención personal o a través de una máquina que haga el proceso de manera automatizada. En los eventos habría que contar con una instalación similar, ya sea con una u otra manera de recogida de envases y pago al usuario, automáticamente o a través de la atención de una persona.

De hecho algunos de los ejemplos puestos en marcha en festivales para la minimización de los residuos derivados del uso de vasos toman parte de este sistema, pues al final lo que intentan es que los usuarios paguen por su vaso y lo usen el mayor número de veces, evitando así que se desechen y generen gran cantidad de residuos. El SDDR ampliaría dicho funcionamiento no sólo a los vasos, sino también a todas las botellas y envases (como los botellines de agua o las latas de refresco) que se consuman durante el evento.

Creamos y hablamos de eventos sostenibles

Por tanto, de llegar a existir un SDDR y ser este aplicable a los eventos, serían necesarios ciertos cambios pero no supondrían una revolución total dado que se trata de iniciativas que tímidamente ya se están llevando a la práctica. Una limitación será la necesidad de  instalaciones para recogida y almacenamiento, puesto que si ya los establecimientos tienen reparos, en estas las actividades efímeras las empresas de catering o distribución de bebidas los van a tener aún más dada su estacionalidad y la necesidad de contar con infraestructuras que faciliten el montaje, transporte y almacenamiento.

¿Como contribuirá el SDDR a la sostenibilidad de los eventos?

El primer, principal y más evidente beneficio es que de ponerse en práctica con toda seguridad se educirían considerablemente los residuos generados a partir de los envases utilizados. Ya fueran vasos, botellines de plástico, botellas de cristal, garrafas, el hecho de que existiera un sistema que permitiera el reembolso de una cantidad económica por su devolución, en lugar de tener que dotar de contenedores y pagar a gestores para su tratamiento, hará que los organizadores de eventos sostenibles busquen la manera de facilitar la devolución y obtener ese beneficio.

Paralelamente la imagen de limpieza y por extensión de sostenibilidad de los eventos se verá notablemente mejorada, hay numerosos ejemplos de eventos sostenibles que muestran la típica imagen de la alfombra de vasos de plástico usados y pisoteados, pues se trata de un problema difícil de abordar porque requiere de la complicidad de los participantes.

Y en esa línea, la de la complicidad de los participantes, la implantación del SDDR también la requiere, pero al ser de una manera tan evidente y visible, pienso que será más fácil obtenerla, lo que además permite iniciar esa relación de colaboración con los asistentes, que participarán más activamente en el evento y por tanto son susceptibles de implicarse en otras muchas acciones vinculadas a la sostenibilidad. Vamos, que logramos introducirles en la senda de la cultura de la sostenibilidad aplicada a los eventos, siendo por tanto más fácil que sigan participando en ella.

Y dado que dentro del SDDR hay un factor vinculado a lo económico, se abre la posibilidad de usar el retorno de pago por el envase de asistentes, proveedores y organizadores, para su uso  con fines sociales, vinculándolo a alguna organización con fines sociales o algún proyecto de la comunidad, de manera que se sientan las bases para el legado positivo del evento.

En resumen, dependerá mucho del enfoque que se emplee y sobre todo de la disponibilidad de soluciones tecnológicas que faciliten el proceso de recogida y almacenamiento, pero implantar un SDDR puede ser una solución más que viable para lograr lo que los actuales SIG no pueden, mejorar la gestión de los residuos de envases en las actividades efímeras y los eventos sostenibles.

@tehagoeco

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4 Comentarios

  1. Precisamente en los eventos efímeros es donde resulta más fácil el reciclado, porque hay más concentración de muy pocos materiales. De hecho es un punto de interés creciente de las acciones de “recogida complementaria” de ECOEMBES y donde al haber más consumo es más rentable la recuperación, como está ocurriendo en eventos, conciertos, partidos, etc. También en aeropuertos y estaciones, donde se vacían las áreas de catering. Que no sea visible no quiere decir que no se esté haciendo.

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  2. Por otra parte no hay que olvidar que precisamente en esos eventos hay un montón de elementos que no entrarían en el SDDR: botellas de vino o licor, cartones de vino, vasos de plástico, bolsas de plástico, bolsas de hielo…… ¿Se imagina alguien a los participantes de la fiesta seleccionando de entre lo consumido lo que sí se recuperaría? ¿ O a los servicios de limpieza esperando que pase una tropa de sin techo para recoger todos los envases por los que se da dinero y después recoger el resto? Precisamente en los grandes eventos, donde hay que hacer una recogida express en poco tiempo, tiene aún menos sentido el SDDR

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  3. Gracias Miguel por tus aportaciones. Esta claro que ningún metodo va a ser perfecto, hasta la fecha lo que hay no ha funcionado correctamente, porque no sólo se trata de recoger rápido, sino también de recoger de forma que se facilite la clasificación y el posterior tratamiento, y el SDDR como señalas, también tiene sus limitaciones. Pero entre unos y otros esperamos que poco a poco haya iniciativas que logren solucionar este, que es uno de los principales escollos en la sostenibilidad de un evento. Reiteramos lo dicho en Twitter, nos gustaría que en un artículo comentaras estas desventajas, tienes este espacio a tu disposición.

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  4. […] unos dias, con motivo del Dia Mundial del Reciclaje, volvíamos a dar difusión a este post sobre las aplicaciones del SDDR en los eventos sostenibles, volviendo a recibir comentarios sobre la necesidad de dar espacio a otra visión sobre el SDDR. […]

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